En la segunda revolución industrial nació parte de lo que hoy es nuestra justificación para hacer nada o para hacer todo, "liberación femenina", es cuestión de mujeres, por tanto, pasó rápido a ser un movimiento, comenzó en Inglaterra, se extendió a estados unidos (sufragistas) y en la actualidad todas nos refugiamos en que podemos hacer todo lo que los hombres pueden hacer ( siempre y cuando sea de nuestra conveniencia, no aplica al pagar la cuenta del bar o restaurante).
las mujeres nos hemos metido en la cabeza que ya "somos libres" y tenemos "igualdad de género", quisiera pensar que eso es verdad pero en realidad no somos libres, la igualdad que se ha creado se trata de que ahora ambos géneros son esclavos del trabajo, y ninguno de los dos tiene tiempo para estar en casa. en fin, de eso no trata mi entrada de hoy pero como es mala costumbre en mi, la introducción termina siendo un tema más dentro del escrito.
¿A qué voy? es simple, tan solo es una CARTA A ÉL. Pensaba en como podría redactar la mejor carta para Él, una carta sin fronteras de pensamiento, llena de emociones, con todo lo que abarca el sentimiento que se ha generado en mi, de hecho eso parecía fácil, hasta que recordé que no he recibido la primera carta de Él, ¿porqué habría de hacerlo? ¿acaso es Él más importante que yo?, de esta forma estaría apoyando la desigualdad de genero, pensé.
En realidad nunca he pensado algo tan estúpido como eso, pero si he dejado de escribir muchas cartas porque podría ser muy cursi o vergonzoso, esto vendría siendo igual o peor que el pensamiento anterior.
He dejado de escribir o entregar muchas cartas porque no encuentro la estructura perfecta. Si a mi me entregaran una carta creo que estaría muy atenta a los errores ortográficos y hasta podría decir "Gracias, que bonito pero en ese caso (h)ay es de haber por tanto en con h." Ups! he dañado el momento. No sería extraño en mí si algo así pasara y como no estoy exenta de escribir tonterías prefiero evitar escribir la carta. Segunda tontería.
En todo lo que he escrito sigo buscando el inicio de mi carta perfecta para Él, se me hizo más fácil pensar en lo que quisiera para mí, si Él me escribiese una carta; Yo esperaría una carta muy sencilla pero que diga todo, pocas palabras pero muchas frases con sentido, me gustaría un poco de romanticismo, también un comentario que me haga reír, no estaría de menos si Él menciona algo referente al día que nos conocimos o si agrega un poco de perfume en su mano y pasa esta por el papel, creo que me haría sonrojar si hace un comentario cursi de hecho pensaría que es hermoso, si me dice que me ama y quiere estar conmigo el resto de su vida seguramente mi corazón latiría a mil, yo quisiera que en la carta que él me escriba mencione los sueños que anhela alcanzar conmigo, espero mucho de esa carta pero no quiero tener que leer tanto, quiero que sea ingenioso, amaría si junto con la carta me entrega una rosa, aunque no siempre tiene que ser una rosa, quizás un chocolate sea mejor idea. y que tal si al entregarme la carta solo dice una frase que encierra todo y canta una canción que causa sonrisa tonta en mi cara, eso también sería una buena opción para la carta perfecta que Él podría escribir para mí. ahora pienso; ¿que escribiré para Él?
Algunas veces es fácil pensar en lo que queremos para nosotras, pasamos toda una vida esperando que suceda y hasta soñamos con ello, nuestro pensamiento pasó de ser igualitario a ser feminista, la carta perfecta para Él también podría llevar esa estructura que yo anhelo para mí, quizás sea yo quien deba dar el primer paso a escribir, no somos iguales, eso es evidente, tampoco tenemos el mismo pensamiento, escribir una carta no me hace más ni me hace menos, expresar mis sentimientos no me hace ser tonta, corresponder una mirada y devolverla con un beso podría ser lo que se necesita para crear la chispa de magia que hace falta.
La carta para Él debe ser liberal, expresar mucho pero escribir poco, contarle todo sin entrar en detalles, de eso se trata, de dejar todo a un lado y romper el esquema de que es Él quien debe conquistarme. No solo hablo de un amor pasional, hablo de una carta a él. una carta a papá, una carta a mi novio, una carta a mi esposo, una carta a mi hijo una carta a Dios.
Una carta a ÉL.
FRASE DEL DÍA.
"La verdadera igualdad radica en entregar tanto como quisiéramos recibir. "