viernes, 8 de mayo de 2015

¿De quién es la culpa?


Como he notado, en anteriores escritos antes de dar comienzo a las lecturas en sí, realizan un paréntesis informativo en la historia y la verdad, no quiero que este sea la excepción. Algunos ( no me atrevo a generalizar en este caso) hemos visto, leído y escuchado por años la famosa frase filosófica “Temo el día en que la tecnología sobrepase la humanidad, el mundo solo tendrá una generación de idiotas” – Albert Einstein- hablo de algunos porque así como hay en el mundo personas perceptivas, curiosas, investigadoras, críticas, hay otro referente que solo se preocupa por seguir un estereotipo de lo que ven en las otras personas, pese a la opinión que ellos mismos puedan tener del hecho, siguen lo que está de ‘moda’. Se preguntarán por qué hago hincapié en esta situación, fácil, porque sé que muchos de los que leerán esto se identificarán, ya que han de conocer personas así, afanadas por vivir en el mundo y por obtener de él cosas materiales y no espirituales y significativas. ¡Ojo! Aclaro que esto no es cátedra religiosa, ni algo por el estilo, son solo opiniones que me interesa compartir… dejaré tanta labia, espero disfruten la lectura.

Soy fiel amante de la frase: “Cada día trae su afán”, tan famosa que merece ser mencionada, año tras año respalda mis conversaciones y desplaza la soledad para ser la compañera fiel en el momento adecuado de mi vida, la lanzó con seguridad, como proyectil que va a al blanco específico sin dar vuelta atrás, pero al final resulta siendo palabrería,  se desintegra tan pronto toca el tímpano de sus oídos, en fin, gasté cinco palabras porque nadie las entendió.

Cuando hablo de afán, me refiero al que las personas del siglo XXI mantienen constantemente como una indumentaria más de su vida, las personas viven la vida con rapidez, no hacen altos en el camino, no disfrutan de los pequeños y significativos momentos, por andar pensando en lo que sucederá en un futuro incierto. Vivimos en una era donde las redes sociales nos acaparan por completo y de repente nos encontramos ahí en el inicio de Facebook, mirando y criticando las publicaciones de las personas, dando múltiples clicks al botón ‘F5’ para que se actualicen nuevas noticias y seguir averiguando la vida de los demás, todo eso en un solo día. A caso ¿las redes sociales no incentivan a indagar por otras cosas? ¿No generan interés sobre algún tema, problematización, proyecto que esté ocurriendo en el país y en el que nos veamos inmersos? ¿No es acaso más importante explorar nuevos conocimientos en vez de perder el tiempo tratando de averiguar datos sobre las otras personas? Es que la sociedad de hoy si está muy corrompida, es más ese pequeño o gran porcentaje de ciudadanos católicos u/o cristianos que siguen los mandamientos de Jesús y que viven predicando su palabra… espera, ¿saben ellos qué quiere decir este versículo bíblico? LC 12.22.31 - Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? – me cuesta creer que cumplen este mensaje, porque hasta a ellos se les ha visto afanados, tocando puerta por puerta las casa para así proclamar la palabra de su religión. Entonces, ¿de quién es la culpa? De la tecnología que nos acarrea a estar dentro de ellas, del afán, por vivir lo que todavía no se ha escrito o de nosotros mismos por darle importancia a lo momentáneo…?

Somos constructores temporales de nuestro futuro, pero eso nos impide vivir el presente; la mente está constantemente queriendo experimentar muchas cosas más que llegaran en el momento que se requiera, es que es tan paradójico el tema que me atrevo a decir que los seres humanos vivimos tan afanados por vivir la vida, que terminamos creyendo saber los planes que ni Dios ha destinado para nosotros todavía, y lo creemos y hacemos lo posible por construir una idea falsa de que así lo es, un ejemplo de eso podría ser el estar en este mundo creyendo que hay vida en otro, y con esto no quiero herir susceptibilidades, es que quiero que alcancen a dimensionar cómo nuestro afán ha llegado tan lejos… tan lejos que ya nos ha hecho imaginar cómo sería nuestra muerte, para dónde iremos y con quién estaremos; No hay un espacio para vivir lo que sucede hoy, dejamos de sentir el simple viento rozando nuestras caras, el canicular sol que entra por las mañanas a nuestra habitación y nos avisa disimuladamente que tenemos un día más para ser felices, para amar, para conocer nuevas personas, para besar a nuestro novio, esposo, hijo, madre, padre o quien esté aguantándonos la existencia, para dejar de un lado lo que nos está haciendo perdernos las cosas más graciosas, lindas y especiales que ocurren en frente nuestro.

Un día más para disfrutar eso que nos está haciendo desaprovechar los momentos y las personas que tenemos frente a nuestros ojos, dentro de nuestro corazón y que solo nos damos cuenta de que estuvieron ahí cuando ya se han ido.
FRASE DEL DÍA:

 - Las cosas más sencillas son las que nos hacen felices, suelta el celular y date cuenta de quién está en frente tratando de hacerte feliz.


Por: Lucía Peláez.